jueves, 21 de junio de 2012

Foucault y el poder (IV)



Poderes formales y poderes materiales

La alienación como la base de todo.

El poder material es el poder verdadero. ¿Cuando descubre Florentino esta verdad? No lo sé, no consta en acta, lo que sí que consta es cuando lo pone en ejercicio: Flo, ayudado en las bandas ni más ni menos que por Aznar y Gallardón, está muñendo construir 4 grandes torres en la zona noble de Madrid, en el propio centro, zonas verdes, absolutamente inedificables, para con el producto de su venta pagar la deuda astronómica que el Real Madrid, RM, tiene y que lo está acogotando, amenazando incluso con su desaparición.

Sólo hay un obstáculo: el partido socialista, representado en el Ayuntamiento de Madrid, como concejal, por la guerrista Matilde Fernández, reciente ex ministra, se opone con todas sus fuerzas y amenaza con hacer una campaña universal que saque al aire la trama.

Flo, el poder material, llama a su despacho a la sra. Fernández, ex ministra de no sé qué y cabeza de filas de los concejales del Psoe en el Ayuntamiento de Madrid y le dice: “Mañana, a las 12 horas, la espero a v. en mi despacho”.

No va él, Flo, al despacho de la jefa de filas del Psoe en el Ayuntamiento de Madrid, como sería lo obligado, atendiendo al protocolo, no, le ordena a la ex ministra que vaya a rendirle pleitesía  a él, en su despacho, de señor particular que, eso, sí, da la puñetera casualidad que es el presidente del RM.

Y cuando la tiene allí, como una mansa corderita, le dice:

 -Si continúa usted oponiéndose a la concesión de la licencia para que el RM construya sus 4 torres en la zona más prohibida de Madrid, le juro a v. por todos mis muertos que les achucharé a todos los madridistas que, según mis últimas encuestas, son más de 20 millones, contra ustedes, los socialistas.

Y la exministro concejal salió corriendo,fue al Ayuntamiento y ordenó a todos sus conejales que votaran sí al proyecto de las 4 torres madridistas y el RM no sólo salió de apuros económicos sino que se convirtió en el club de fútbol más rico del mundo.

 O sea que el poder formal, los concejales del Psoe, cedió ante el poder material del RM, en virtud de una figura sociopolítica que se llama ALIENACIÓN.

Pero ¿qué coño es la alienación? Alienación es sinónimo de enajenación que es el acto o fenómeno social en virtud del cual una clase social vende su poder sociopolítico para conseguir una puñetera mierda.

Es un truco tan viejo como la humanidad, desde que el hombre se reconoce como tal viene utilizando este procedimiento para engañar a las masas.

Si los emperadores romanos necesitaban más impuestos para pagar a sus carísimas legiones que dominaban el mundo, organizaban unos buenos juegos circenses, con maravillosos gladiadores traídos desde los más lejano confines, los Messis y Ronaldos de entonces, y a aquel estúpido populacho romano le daba igual que aquellos repugnantes demagogos que eran los emperadores, los oprimieran de tal modo que ya no les quedaba siquiera para comer antes de acudir al circo.

Ésta es la 1ª enajenación, alienación, social de la que se tiene cumplida memoria. Desde entonces, “nihil novum sub sole”, cada vez que los tiranos han necesitado engañar al pueblo han echado mano de los juegos circenses, algo que ahora llamamos fútbol, y el Espartaco de hoy se llama Messi o Ronaldo. Sólo que aquellos gladiadores romanos tuvieron siempre más conciencia social que estos repugnantes fantoches de ahora.

De modo que Flo no ha inventado nada, no tiene la suficiente imaginación, se ha limitado a copiar al pie de la letra las egregias lecciones de los emperadores romanos y ha dedicado lo mejor de su actividad a cuidar las finanzas y los intereses de cualquier clase del RM.

Y esto no ha gustado nada a sus mentores, los March, que han visto como sus intereses empresariales de ACS y subordinadas se han visto pospuestos a los del RM y el divorcio, que parecía imposible, se ha producido.

¿Será capaz Flo, de pilotar él sólo, esa inmensa nave que representa el RM, el portaaviones que asume y representa todo el poder real de España?

La empresa es fascinante y a ella va a dedicar ahora la mejor parte de sus esfuerzos este diabólico taumaturgo que es Flo.

4 comentarios:

Futbolín dijo...

El Rescate Moral y el Rescate Social ese es el que mas nos hace falta, el dinero parece que sobra…..
De alguna e insoslayable forma somos también responsables de los monstruos que nos gobiernan y de las cosas que nos pasan, creo que si solo nos limitamos a ver los errores ajenos en el fondo no habremos aprendido nada, la bestia goza de excelente salud porque muchos de nosotros hemos dimitido de nuestras responsbilidades y la hemos dejado alimentarse diabólicamente. Futbolín

El fracaso social (Barataria de Aaron Reyes)

Este curso he tenido a 150 alumnos, ni uno más, ni uno menos. Empecé con 168, pero algunos se han ido quedando por el camino por traslados, cambios o directamente se han quitado de estudiar. Aún así, son muchos alumnos para poder sacar ciertas conclusiones. De esos 150, 18 correspondían a un PCPI, un curso ideado para “recuperar” a aquellos que por diferentes motivos no obtuvieron el título de Graduado en Secundaria. Sólo he contabilizado a 13 porque el resto dejó de venir a lo largo del curso. Unos prefirieron levantarse a la 5 de la mañana para trabajar en la panadería familiar. Otros viven de algún ente desconocido que les permite sobrevivir sin dar un palo al agua. De esos 13, 11 han aprobado todo y han sacado si título, una efectividad por tanto del 92%. Los dos que no han sacado título prácticamente no han aparecido por clase en los últimos cuatro meses, por lo que si sólo contamos quienes han tenido interés, el aprobado es total. Buena estadística.

En 4º de la ESO he tenido 27 alumnos, de los cuales han aprobado 17 (62%), pero es un dato engañoso. De los 10 suspensos, 6 no han hecho absolutamente nada durante el curso, ni han entregado actividades, ni han estudiado absolutamente nada para los exámenes, entregándolos generalmente en blanco, ni han tenido la más mínima actitud positiva hacia el estudio. Son, pues, 4 los suspensos reales.

Y llegamos a 2º de la ESO donde los datos son para echarse a llorar. Son 110 alumnos. Han aprobado 49 (44%). Sin embargo, de nuevo las estadísticas son engañosas. De los 61 alumnos suspensos, 47 han tenido un elevado porcentaje de faltas injustificadas (recuerdo que son alumnos entre 13 y 16 años, sus padres son los responsables), han entregado casi todos los exámenes en blanco, no han hecho prácticamente ni una sola actividad durante el curso, se han vanagloriado de su vagancia extrema y han llegado a afirmar que ellos están para vivir de los padres. Es decir, son vagos absolutos.
Continua.....

Futbolín dijo...

Si hacemos caso de las estadísticas puras y duras, el fracaso escolar es abrumador. No aprueban ni la mitad de los alumnos totales, algo más en los cursos superiores, mucho menos en los inferiores. Si no hacemos caso de las estadísticas, los datos nos ofrecen otro perfil. Alumnos evaluables (es decir, los que realmente se han presentado a los exámenes, han intentado aprobar y se han esforzado lo mínimo por aprender): 95. Alumnos aprobados: 77. Alumnos suspendidos: 18. Porcentaje Aprobados / Suspensos: 81% / 18%. Mucho mejor, ¿a que sí?

No se trata, pues, de un fracaso de la Ley Educativa, ni del Sistema Educativo, ni de profesores poco formados, ni de falta de pizarras digitales, libros gratis, carga lectiva, y ese largo etc de cosas que pretenden hacernos ver que, en su carencia, provocan el fracaso escolar. Sencillamente porque no hay tal fracaso… escolar. Lo que hay es un enorme fracaso social. Cuando tienes más de la mitad de los alumnos que no hacen absolutamente nada en la vida, y cuyos padres los agasajan con móviles de última generación (hubo un caso concreto de un alumno que, en cuanto le regalaron un smartphone, cayó en picado en sus notas, se pasa el día conectado a internet), les costean fiestas en casas ajenas sin supervisión alguna donde acaba por llegar hasta la ambulancia para llevarse a alguno por coma etílico, alumnos cuyos padres parecen olvidarse de que no sólo son menores, sino que son muy menores (recuerdo, 2º de la ESO, antiguamente 8º de EGB, una media de 12 a 14 años de edad), cuando tienes en tu sociedad niños, porque lo son, que están únicamente para la fiesta, la diversión, en unos niveles generalmente pensados para adultos, entonces el fracaso es social.

Es un fracaso social porque los hemos entregado (todos componemos esa cosa llamada “sistema”) a perversiones que en un adulto podrían controlarse. Lo hemos hecho porque muchos padres, al convertirse en tales, dejaron de tener ciertas prácticas de consumo que ahora se fomentan entre sus hijos. Una progenie entregada al alcohol, las drogas (fumar porros es droga, se ponga usted como se ponga), el sexo visto de una forma despersonalizada y sin valor, el hedonismo barato y vulgar, y sobre todo la vagancia extrema. Como si viviéramos en la abundancia infinita. Una sociedad asentada en el decadentismo cuyos hijos nadan en la ignorancia. Ése es el fracaso. Nuestro fracaso.
http://elhombrebizantino.wordpress.com/2012/06/20/el-fracaso-social/

Anónimo dijo...

Mariquita se va, maricon viene.

Anónimo dijo...

Justicia divina.

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