lunes, 25 de junio de 2012

Una simple cuestión ética


Lo  que está sucediendo en el mundo no es un problema político ni siquiera económico sino moral.

 No sé, veo como se tambalea todo mi edificio lógico.

 Antes, suscribía al pie de la letra la afirmación principal marxista de que todo no era sino puñetera economía.

 Hoy, ahora, ya no y no sólo porque se hayan hundido aquellos imperios marxistas de al otro lado del telón de acero. Todavía soy capaz de discernir lo que es obra de la pura ciencia y de los sentimientos humanos, porque llevo quizá demasiado tiempo estudiando a Marx y a Freud.

 El judío economista alemán se centró demasiado en el logos y despreció el ethos y el pathos. Y el padre del psicoanálisis hizo algo parecido con Eros y Tánatos.

 El hombre es un ser pluridimensional. Yo, ahora mismo, me siento impelido por un montón de impulsos la mayor parte de ellos contradictorios.

 De una parte, me gustaría dejar de escribir, de pensar, de esta forma que ahora tengo de trabajar,y acostarme un rato con el transistor a oír Hora 25. A estas horas del día, cuando ya he releído varias veces la prensa escrita por aquí, por internet, descansar, echado en la cama, oyendo a toda esta gente que piensa de un modo tan diferente al mío, supone un gran descanso, incluso me relaja comprobar cómo tiene tanto predicamento gente que respira puro fascismo, como hacen algunos de los contertulios de la Barceló.

 No alcanzo a comprender, todavía, como se cargó a Carnicero y ampara a tipos como ese Juan Carlos ¿Jiménez o Martinez?, el ejemplo vivo de todo lo que yo aborrezco, porque a lo que hace el tal Emilio Contreras parece que ya me he acostumbrado.

 Seguramente alguien, en el organigrama de Prisa, ha determinado que la pluralidad exige confraternizar con lo más retrógrado del pensamiento radiofónico actual, que para seguir teniendo más oyentes que cualquier otra emisora, es necesario que la bazofia ideológica campe también por aquí, a sus anchas. Pero a mí me hace daño, incluso físico, oír a tipos como éstos defender lo indefendible, o sea, el puro y duro fascismo.

 Pero decía, al principio, que, para mí, aquí y ahora, todo se reduce a una simple cuestión ética.

 Estamos en uno de esos momentos cruciales de la historia de la humanidad, el bien y el mal se han desprovisto ya de todas sus caretas, se trata de apostar por la gentuza o por sus víctimas, da igual que sea un Rey o un presidente del Supremo que se vayan de juerga con sus parejas mientras millones de sus conciudadanos a los que ellos deberían de proteger y amparar sufren toda clase de persecuciones por los poderosos, o de las llamadas autoridades políticas que contemplan impasibles como la riqueza se va cada día más acumulando en muy pocas manos mientras que el resto se sume en el pozo sin fondo de la peor de las miserias.

 Como digo, ya no se trata de una cuestión política, el Estado, el Gobierno sólo se justifica si hace de factor equilibrante de las desigualdades sociales, ni siquiera económica, no puede funcionar un sistema de esta naturaleza sin un reparto mínimo de la riqueza que permita que las masas populares consuman lo que fabrican las élites,  es una simple cuestión de humanidad, o sea, ética, que se basa en esa solidaridad de género que Terencio expresó magistralmente: soy hombre y considero que nada humano me es ajeno.

 Ya sé que filósofos tan existenciales como nuestro Unamuno, esencialmente contradictorio, propugnó  un sentimiento trágico de la vida, pero yo exijo, aquí y ahora, que huyamos de lo patético para refugiarnos en ese derecho a vivir que tiene todo hombre por el mero hecho de haber nacido.

 O aceptamos y practicamos la máxima de Terencio o no merecemos llamarnos hombres.

10 comentarios:

Futbolín dijo...

A ver que os parece este artículo?
No puedo dejar de estar de acuerdo con algunos aspectos, aunque tema alejarme de la ortodoxia.....

Asturias: renace la épica obrera (integrada)
Luis Feás Costilla / Periodista. Con huelgas indefinidas, barricadas, quema de neumáticos, piquetes y encierros renace en Asturias la épica obrera, como consecuencia de un conflicto estructural, el cierre de las minas españolas de carbón (previsto para 2018 y ahora precipitado, según sindicatos y empresarios, por el drástico recorte promulgado por el Gobierno del PP), y otro laboral, discrepancias en el convenio del sector del transporte de mercancías y viajeros. Una resistencia de clase bien amplificada por los medios de comunicación que no hace sino resaltar sus enormes contradicciones, que impiden que se vea representada en sus reivindicaciones la sociedad entera, al pensar ésta que los mineros y los trabajadores del transporte solo aspiran, con su lucha violenta, a conseguir estrechos beneficios parciales, cuando no particulares.
No se trata de que la clase obrera haya desaparecido, como se suele decir, sino que se encuentra perfectamente integrada en un engranaje en el que se siente cómoda y que de forma más o menos consciente ayuda a perpetuar. Ya sucedió con el fascismo y el estalinismo, en los años treinta, y posteriormente con la sociedad industrial avanzada, capaz de suministrarle todos los objetos de consumo que su gusto pequeño burgués y un tanto kitsch le demanda, como denunciaron todos los pensadores neomarxistas de la Escuela de Frankfurt. El souvenir de plástico encima del televisor de plasma y unos cuantos culines de sidra al acabar la jornada de trabajo son suficientes para acomodar a una clase que se siente satisfecha con lo que el capitalismo le administra, referido no tanto a aquello que más le beneficia (educación, cultura, salud) como bienestar en un sentido netamente consumista: un coche de gama media o un piso propio, financiados ambos por los bancos gracias a hipotecas sobre la base de cuantiosas prejubilaciones. La crisis no ha hecho más que acentuar esta tendencia: nuevos fascismos fermentados en los barrios obreros de Marsella, Roma o Atenas, defensa a ultranza de sectores productivos estatalistas ya obsoletos y altamente contaminantes, lunas y cristales rotos por el aumento de unos euros en las nóminas mensuales.
continua.....

Futbolín dijo...

Y luego viene la dramatización, esa puesta en escena absolutamente teatral, en la que todo parece pactado, hasta las cargas policiales, y que exalta la violencia, pavorosamente bella, como única vía para solucionar los conflictos, cuando en realidad los piquetes coercitivos sirven más para desactivar compromisos que para imponer conciencias. Nostalgia de tiempos pasados, en los que cortar cabezas se veía como la única salida para cambiar de régimen, en respuesta a una violencia mucho más cruenta todavía, enclavada en un sistema absolutista inflexiblemente excluyente. Las revoluciones posteriores lucharon también contra una burguesía despiadadamente egoísta, pero cuando triunfaron dieron paso a dictaduras férreamente burocráticas, en las que no es la libertad quien guía al pueblo sino el sindicato y el partido único. No hay tanto de lo que jactarse. Sorprende que la TPA dedique desde el primer minuto largos reportajes a los trabajadores encerrados en las minas como si fueran héroes, cuando el conflicto no ha hecho más que empezar y además amenaza con enconarse. Ya puestos a montarla, sería mucho más eficaz, estratégicamente hablando, hacerlo en Madrid, aunque resulte menos cómodo, porque es allí donde se toman las decisiones y están los grandes poderes mediáticos.
Pero la solución, el cambio de sistema, no va a venir por ese camino, todo el mundo lo sabe. Como el sujeto histórico está plenamente integrado, lo que hay que tener cada vez más claros son los objetivos, limpia y pacíficamente expresados en la calle hace ahora un año por miles de ciudadanos, con el respaldo de una, ésta sí, amplísima base social: la lucha contra la oligarquía de partidos políticos y sindicatos y el monopolio financiero y empresarial, el combate contra la corrupción, el reparto equitativo de los recursos mediante un justo sistema laboral, fiscal y presupuestario. La profundización, en suma, de una democracia que el movimiento obrero sin duda ayudó a construir pero que cada vez debe ser más abierta y plural, no violenta, feminista y ecologista, centrada en la razón pero sin descuidar por ello la ética y la estética, de la que, sabiamente, escoge la lírica frente al relato de un pasado glorioso que quizá nunca existió.
http://www.atlanticaxxii.com/900/asturias-renace-la-epica-obrera-integrada

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Coño, Futbolín, te lo lees todo, y eso conlleva unos riesgos, que, a tu pesar, el pensamiento, que siempre es contaminante de fascistas radicales como el jodido Pérez Reverte, que de sólo leerlo deben de producirse urticarias mentales, acaba por lo menos, por inducirte a repensar qué es lo que está sucediendo y no otra cosa es lo que pretenden estos quintacolumnistas del fascismo.

De lo que no se puede dudar es de tu valor, porque yo, lo confieso, soy absolutamente incapaz, te lo juro no sólo por mis muertos sino también por mis vivos, a esta clase de gente, no por nada sino porque no puedo, parece como si mis ojos se rebelaran y se negaran a hacerlo.

DE cualquier modo, Carlos, no creas que es sólo por egoísmo, pero tú debes de seguir haciéndolo para que tus amigos no acabemos por estar absolutamente fuera de este asqueroso mundo.

Un agradecido abrazo,

Futbolín dijo...

Somos niños
por Antonio Orejudo
26 de junio de 2012
En la última comparecencia de Rajoy ante la prensa un periodista le preguntó al presidente si ese “ventajoso préstamo” que nos hacía Europa afectaría al déficit. Todo el mundo sabe que si alguien te presta dinero vas a tener que devolvérselo, y que esas cuotas periódicas se consideran un gasto en cualquier contabilidad. El periodista desde luego parecía saberlo por el modo en el que formuló la pregunta. Y Rajoy también, pese a que dijo lo contrario.
No voy a escandalizarme aquí por las mentiras de un político. Y menos por las de Rajoy, que se ha convertido en el presidente más mentiroso de la democracia, un récord nada desdeñable si tenemos en cuenta sus competidores: Felipe González, que nos engañó con la OTAN y con los puestos de trabajo que iba a crear en cuanto fuera presidente; y José María Aznar, que mintió a sabiendas sobre las inexistentes armas de destrucción masiva, y que intentó colarnos a ETA en los atentados del 11-M.
En el caso de González y Aznar, las mentiras tenían un fin: ganarse a los votantes de izquierda en el caso de González o alinearse con las tesis de Bush en el caso de Aznar. Y en última instancia, ganar las elecciones. Ese suele ser el fin de la mentira estándar, por llamarla así. De hecho, Rajoy también mintió en su campaña electoral: aunque sabía que su política económica no podía ser muy diferente de la de Zapatero, hizo creer a sus votantes que saldríamos de la crisis sin subir los impuestos y sin recortar ningún beneficio del Estado del bienestar.
Pero no quiero hablar de estas mentiras, habituales en las campañas electorales, sino de esas otras que todo el mundo sabe que son mentiras y que además revelan su fraudulenta condición 24 horas después de haber sido formuladas. Si no hay elecciones a la vista, ¿por qué negar hasta el último momento la subida del IVA y la bajada de sueldos a los funcionarios cuando seguramente ya hay técnicos en el Ministerio de Economía trabajando en su aplicación? ¿No sería mejor que el presidente hablara con franqueza a sus conciudadanos? ¿No sería esa una buena manera de minimizar el coste político que tendrán estas medidas tan impopulares?
Pues parece ser que no, a juzgar por el paroxismo con que el Gobierno se dedica no solo a decir mentiras, sino a negar que son falsedades cuando la realidad ha desmentido sus palabras. Primero se asegura que la banca no necesita rescate, y cuando la banca recibe el rescate, se mantiene que lo recibido no ha sido un rescate. Sería cómico, si no fuera dramático. Y es dramático porque tras estas mentiras, mantenidas incluso después de que se revelen como tales, tras esta neolengua que tanto material da a los dibujantes de viñetas y a quienes se dedican a la sátira política, lo que se esconde es un olímpico desprecio por los ciudadanos, por sus instituciones y en definitiva por la esencia de la democracia. Puro franquismo sociológico, que ve en la gente no un conjunto de ciudadanos adultos, a los que hay que servir e informar escrupulosamente de cada paso, de cada medida y de cada decisión, sino como una masa informe que obstaculiza “lo que hay que hacer”, es decir los intereses de la clase política.
continua.....

Futbolín dijo...

De ahí que este Gobierno, compuesto por avezados herederos del franquismo sociológico, nos esté tratando como a niños pequeños: no nos explica las cosas, justifica los sufrimientos porque no hay alternativa, nos regaña, emplea con nosotros una infinita paciencia, nos miente y cuando pillamos sus mentiras, se encoge de hombros y las mantiene porque sabe que los niños no puede hacer nada frente al poder de los adultos.
No creo que esta política de comunicación de Rajoy sea un error. No son tan tontos. Tampoco voy a decir que se trate de una estrategia perfectamente estudiada. No son tan listos. Es más bien una inercia que todos los políticos educados durante el franquismo llevan grabada en su ADN. El franquismo sociológico es una manera de mandar, un modo de relacionarse con la ciudadanía. Despreciando a los ciudadanos, minusvalorándolos, manteniéndolos en un estado mental peterpanesco y en una ignorancia infantil, se fomenta su indiferencia, se evita tener que darles muchas explicaciones y es más fácil poder llevarlos de aquí para allá y hacer con ellos lo que resulte más conveniente.
http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/06/26/somos-ninos/

JOSE LOPEZ PALAZON dijo...

Éste sí que es bueno, Futbolín.

Gracias.

Un abrazo,

Lisistrata dijo...

Me siento abducida o seducida, no es lo mismo, por este blog. De todo el post me quedo con el primer párrafo, Lo que hay no es un problema político sino moral. La Ser, referencia casi única en las ondas para cierta gente, está llevando a cabo una criba o ERE laboral, y así les va y nos va. Existe la sospecha de que los medios saben y callan, se dedican a leer las noticias de las agencias y ale, ya está. El conflicto de Siria, el gas que almacena en su subsuelo y la situación geoestratégica con Israel e Iran lanzandose amenazas, sumado a la crisis internacional, parece un coctel muy muy peligroso. Espero que la locura no se extienda pero a veces creo que los gobiernos no tienen el poder que se les supone. Este artículo es para pensarselo. http://www.voltairenet.org/Disparos-rusos-de-advertencia

Futbolin, tu información es muy buena. Vivo en el Principado y estamos entre el verde y el negro.

D. José cada día me gusta mas leerle. Decia Heráclito, el oscuro: "Si no esperamos lo inesperado no lo reconoceremos cuando llegue".
Por último, soy una ilusa he tenido la torpeza de crear esta petición: http://www.avaaz.org/es/petition/La_adopcion_internacional_de_la_tasa_Tobin/ No creo que salga adelante.

Un cordial saludo. Lucía.

Futbolín dijo...

Indignación en la Red:

Los españoles, un pueblo con los huevos de adorno... así nos ven en el extranjero
por Gustavo Vidal Manzanares

Mi buena amiga Luisa L. es una excelente profesional que compagina su actividad entre Madrid y Houston (Texas). Este fin de semana, con tristeza, me ha confesado que los españoles somos, cada vez más, objeto de burlas y chistes hirientes en el extranjero.
Nadie se explica la pasividad ovejuna de millones de personas que se dejan arrebatar sus derechos. Ninguno entiende cómo la mayoría es cada vez más pobre mientras sus recursos van a parar a bolsillos de sinvergüenzas, y, sin embargo, eso no provoca una incontenible ira ciudadana que obligue a recular a sus verdugos.
El “a ver qué pasa”, “a ver si esto mejora”, “vamos a dar tiempo a estos”, etc, circula con escarnio, risas y desprecio en miles de lengua mientras proliferan los chascarrillos sobre “los huevos de los españoles”. O más exactamente sobre su inexistencia.
En el extranjero no son tan imbéciles. De sobra saben que las “medidas de ajuste” implican, simplemente, que el dinero, sanidad, ciencia, educación, nuestro bienestar en suma, se transforma en ríos de oro que acaba en las arcas de empresarios defraudadores, delincuentes de cuello blanco (banqueros) y políticos corruptos.
Y mientras, “esos españoles sin pelotas” como mucho se limitan a mascar su amargura (o ni eso) en el bar.
La última befa la ha protagonizado el presidente del gobierno ante la cueva de ladrones (perdón, la CEOE) “enorgulleciéndose” de la “madurez y entereza de los españoles ante los sacrificios”. Y es que tal vez ni este individuo se esperaba tanta cobardía ante esta violación anal de millones de pusilánimes. Sí, no les falta razón allende nuestras fronteras, los españoles tienen los huevos de adorno. Con la honrosísima excepción de los mineros o de quienes aún se atreven a proclamar esta vergüenza nacional.
Además, en un escenario donde el fraude fiscal asciende a 90.000 millones de euros al año, y el 72% lo perpetran empresas agrupadas en la CEOE, esas palabras sucias de Rajoy solo pueden interpretarse como una prodigalidad de sadismo y desprecio hacia los ciudadanos de bien… ¡el presidente del gobierno anunciando más “medidas difíciles” ante la mayor concentración de fraude de España! Ante trozos de carne con el alma apestada que, recién aprobada la contrarreforma laboral, y entre risas, susurraban: “que no se nos note la euforia”.
Así, hoy leí una acertadísima visión de un español con el nick de “Sauzalito” (tal vez éste si tenía huevos) donde definía a Rajoy como psicópata, incompetente y mentiroso, como un ser a quien el sufrimiento del pueblo le importaba un pimiento.
Le motejaba de sinvergüenza y le lanzaba unas preguntas certeras que, fácil es comprobarlo, al pontevedrés le importarán un comino…

Futbolín dijo...

Continuación a los huevos ornamentales......

¿Sabe que mientras habla de “medidas difíciles” muchas familias no hacen las tres comidas al día, que miles de familias solo comen lo que les dan los bancos de alimentos, que hay niños que solo realizan una comida completa al día, la que les dan en el colegio, y hasta esa quieren quitársela?
¿Sabe que hay cientos, miles, de ciudadanos que han optado por vía rápida para salir de la crisis?: el suicidio.
¿Sabe este sujeto que muchos ciudadanos están muriendo a causa de los “recortes” en Sanidad, aunque el gasto sanitario es totalmente sostenible, pero que los “recortes” solo buscan su deterioro para una posterior privatización que engorde la economía de canallas?
¿Sabe el “presidente oficioso de las Islas Salomón” que los mejores jóvenes están emigrando, como en tiempos de Franco, porque este país está tomado por una casta de sangüijuelas sin más Dios que su codicia? A buen seguro no solo lo sabe, sino que lo fomenta, pues una juventud de “canis” y “chonis” poligoneras es manejable y borreguil, además de mano de obra barata para mercachifles (perdón, empresarios) enriquecidos a la lumbre de la contrarreforma laboral.
¿Sabe que cientos de miles de hombres y mujeres honradas trabajan fines de semana y horas extras gratis, amenazados por despidos injustos y empresarios sin alma o, sí, con alma, con alma y entrañas de negreros. Y por unos sueldos misérrimos, mientras su compañera de partido, “La Cospe” cobra varios sueldos estratosféricos, mientras la “alcaldesa” Botella acude a la peluquería con escoltas que todos pagamos?
Y ante escenas como las anteriores, el pueblo español dormita entre el opio de la prensa rosa y el estupidizante espectáculo de millonarios en calzoncillos dando patadas a una pelota.
Pero… ¿saben lo más terrible?... Todos esas “medidas difíciles” tan solo conforman una estafa, una malvada y psicopática hoja de ruta para cambiar el modelo social, para retrotraernos a una sociedad decimonónica.
¡Qué razón tienen en el extranjero!...los españoles son un pueblo con los huevos de adorno. Y pronto lo comprobaremos, cuando miles de descerebrados seguidores de “la roja” coreen aquello de “Yo sooyy español, españoool, españooool!
Y mientras tanto psicópatas codiciosos aprovecharan la laxitud veraniega para continuar con su minucioso plan de saqueo y lluvia de dolor sobre millones de ancianos, trabajadores humildes, jóvenes sin recursos… ojalá el calor de verano se convierta en una imparable llama que achicharre las inmundas vidas de empresarios explotadores, usureros y politicastros… ¡yo os maldigo!
http://www.kaosenlared.net/territorios/t2/estadoespanol/item/22743-los-espa%C3%B1oles-un-pueblo-con-los-huevos-de-adorno-as%C3%AD-nos-ven-en-el-extranjero.html

Futbolín dijo...

Lucía ya firmé la petición de implementar la tasa Tobin, un placer hacerlo, firmo todo lo que me pasan de Avaaz, pero esta vez mas que contento al saber que es tuya la iniciativa, un abrazo amigos.

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