miércoles, 26 de abril de 2017

Anatomía de unos cuantos jueces (III)




Mi último post, terminaba literalmente así:
“Pero, desde luego, un juez, en el desempeño de su función, dirigiendo la instrucción de un procedimiento penal no está sometido a ningún otro órgano superior mientras dure su instrucción, mientras que los fiscales, como estamos viendo todos los días, tienen que sufrir pacientemente la interferencia de sus superiores jerárquicos, que los tienen, y si no obedecen sus instrucciones los apartan y los mandan a otro sitio, con absoluta legalidad”.

Hoy, la prensa consigna la siguiente noticia:
“El fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, ha decidido apartar a uno de los dos fiscales que llevan desde hace 18 meses la investigación al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Según fuentes de Anticorrupción y de la Guardia Civil consultadas por la SER, ha pedido a Carlos Yáñez, que lleva el peso en los interrogatorios y dirige el caso junto a Carmen García, que renuncie a la comisión por la que está destinado a la Fiscalía Anticorrupción en Madrid, y regrese a Granada, donde tiene la plaza asignada”.

Clavado.

La pregunta surge espontáneamente: 

¿Hasta cuándo este desdichado pueblo que hoy acudía a la puerta de la sede del PP, de la calle Génpva, armado de cacerolas y los correspondientes utensilios culinarios para la percursión, en apenas un centenar de personas, va a continuar así, sin tomar plena conciencia de que si no hace otra cosa que quedarse en casa y comentar indignados con sus vecinos cómo está la situación, ésta no se va a arreglar nunca?



No hay comentarios:

calificacion de las entradas