martes, 15 de agosto de 2017

El mundo y la vida según Rajoy, en El Faro de Vigo


Rajoy ve también un "cambio de tendencia" en el crédito


Llevo siglos escribiendo que no vivimos en una democracia porque este vocablo significa, como muy bien estableciera Abraham Linconl, el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
Y como dice la más sabia de las filosofías “nihil volitur qui precognitur” que yo me atrevo a traducir: no se puede querer sin conocer.

En un post que ha colgado en mi blog o bien eddi o bien futbolín, se dice:

   “Pero no todo está perdido: según un informe elaborado por la Universidad de Oxford en 2015 y publicado por el Instituto Reuters para el estudio del periodismo, de los 11 países europeos estudiados, los medios de comunicación españoles son los menos creíbles. A nivel mundial, cuando se analizan los públicos de EEUU, Gran Bretaña, Alemania, Francia, España, Italia, Irlanda, Dinamarca, Finlandia, Brasil, Japón y Australia, sólo los medios de comunicación estadounidenses tienen menos credibilidad que los españoles”.[Img #50338]     (*) Ángeles Diez Rodríguez es Doctora en CC. Políticas y Sociología, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, España, miembro del Foro contra la Guerra Imperialista y la OTAN y colaboradora de Canarias-semanal.org.

Vuelvo al no se puede querer lo que no se conoce: si a ti no te dejan ver otra realidad que la que ellos quieran que percibas, ¿cómo vas, luego, a votarla en las urnas?

Si a ti te mienten constantemente sobre la paupérrima alternativa que ellos dejan que se asome al sombrío panorama nacional, ¿cómo vas a conocer a los que deberían sustituir a los que ahora se ríen de todos nosotros diciendo que nos gobiernan de la mejor manera posible, cuando lo único que hacen a manos llenas es abarrotarse sus bolsillos y los de sus amigos?

Ellos lo llaman capitalismo de amiguetes pero, en realidad es un capitalismo criminal que está llevando a la muerte por inanición, o sea, por no poder comer o por el frío invernal o el calor veraniego, o por el suicidio al que les empuja una irresistible desesperación, seguramente a lo que hubiera sido lo mejor de todos nosotros, porque hubieran tenido consciencia de la esencial vulnerabilidad del ser humano.

De modo que así estamos, gobernados en última instancia por un tipo que escribió, cuando todavía se atrevía a escribir la verdad, en El Faro de Vigo, aquello tan progresista y avanzado de que la desigualdad no sólo es inevitable sino deseable y justa ya que los seres humanos estamos condenados a ser lo que somos por el hecho de nuestro nacimiento, o sea, por la estirpe, decía él: 

"Ya en épocas remotas –existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo- se afirmaba como verdad indiscutible, que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe”, superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas “Leyes” nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual, no sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación". 

De manera que los que nacemos como podemos no tenemos más remedio que aceptar nuestro papel de esclavos en la producción, si es que tenemos la inmensa fortuna de llegar a ello y no nos morimos de hambre, frío o calor por el sinuoso camino.

martes, 1 de agosto de 2017

La figura del falso testimonio en el Código penal español





Hoy, en Al rojo vivo, dentro de su sección Maldita Hemeroteca, han proyectado un video en el que Rajoy que, entonces, era el director de la campaña electoral del PP a las elecciones generales, hace una minuciosa exposición de todos los detalles económico- financieros del programa de la campaña de aquel año, con pormenores que descienden hasta el céntimo, lo que, según el programa, se halla en abierta y flagrante contradicción con su deposición como testigo del día 26 de julio del corriente año.

Veamos lo que, al respecto, determina el Código Penal:

Artículo 458

1. El testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial, será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses.

2. Si el falso testimonio se diera en contra del reo en causa criminal por delito, las penas serán de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses. Si a consecuencia del testimonio hubiera recaído sentencia condenatoria, se impondrán las penas superiores en grado.

3. Las mismas penas se impondrán si el falso testimonio tuviera lugar ante Tribunales Internacionales que, en virtud de Tratados debidamente ratificados conforme a la Constitución Española, ejerzan competencias derivadas de ella, o se realizara en España al declarar en virtud de comisión rogatoria remitida por un Tribunal extranjero.

Artículo 460: 

Cuando el testigo, perito o intérprete, sin faltar sustancialmente a la verdad, la alterare con reticencias, inexactitudes o silenciando hechos o datos relevantes que le fueran conocidos, será castigado con la pena de multa de seis a doce meses y, en su caso, de suspensión de empleo o cargo público, profesión u oficio, de seis meses a tres años.


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